T01 E01 – La terapia de escribir (Podcast)
Podés escuchar el audio aquí, o leer el artículo completo a continuación.
El día de hoy un fresco y suave sonido del viento nos acompaña; de fondo, gritos de niños felices jugando; estamos en pandemia y lo que antes muchos lo hacían desde la oficina o de rincones más íntimos; hoy lo hacen desde casa; muchos espacios que considerábamos nuestros; hoy los tenemos compartidos; así que me tuve que salir a la terraza de mi casa para poder grabar este audio, porque toda la casa está compartida con mis niños y que incluso desde hoy están de vacaciones de invierno. Así que los invito a albergar estos sonidos que no los tomo como interferencias; sino que es la vida quien nos habla, de que ella continúa pero con otros matices.
El año pasado lance mi libro; “Cuando uno Despierta”, y cuando lo hice; mis allegados sobretodo me preguntaban por qué había escrito un libro?, que me había llevado a hacerlo?, era una terapia? una ocurrencia?. Contestaba diciendo que simplemente me había surgido hacerlo. Pensaba que esa era la respuesta, pero esas preguntas se quedaron picando en mí, como un pájaro carpintero, y empecé a cuestionarme para que en serio había escrito un libro?
Hoy quiero hablarles del regalo que nos da la Escritura como Terapia, de cómo escribir resulta tan liberador al mismo tiempo que revelador, porque sí, no solo se liberan emociones a través de la escritura sino que hacemos descubrimientos (ese darse cuenta) que de otra manera nos hubiera resultado difícil hacerlo o incluso ni siquiera lo hubiéramos podido hacer.
Para sentarme a escribir la nota de hoy, hojeé las páginas del Prefacio de mi libro, buscando encontrar “la respuesta”. Explicaciones del porqué;habían a montones, pero el para que me seguía picando como el pájaro carpintero o una abejita que te zumba al oído.
Mi libro me lo había leído incontables veces. Lo hacía con el espíritu de niña, curiosa, asombrada de lo que leía, reflexionando cosas distintas las veces que lo hacía. Y fue entonces que me di cuenta para que lo había escrito.
Y es que me encontré haciendo un recuento de mi vida, de esos que uno se hace llegada cierta edad (y tampoco es que sea tan grande). Se estipulan los 40 años como la mitad de la vida (si usamos como parámetro las estadísticas de vida del ser humano, 80 años más o menos), y generalmente en esa etapa (la de los 40) surgen los cuestionamientos existenciales. Me encontré haciendo un balance ni que de contaduría entre “lo que había vivido” y “lo que me quedaba por vivir”, comencé a pasar revista de mi vida y lo hice escribiendo, liberando recuerdos; reencontrándome con viejas emociones y hasta heridas que pensé se habían sanado.
La escritura es una terapia tan potente y todos podemos practicarla. La escritura es una herramienta muy poderosa de autogestión para el propio crecimiento personal; para tu crecimiento personal y es utilizada en muchos espacios de desarrollo y evolución interior.
No hace falta ser un experto para escribir, lo que hace falta es conectarte contigo y permitirte desahogar en tinta lo que en tu interior estas sosteniendo. Hablo de una escritura más íntima; más personal, más tuya.
Con la escritura personal, podes expresar tus emociones, tus vivencias, tus conflictos; te desahogas. Llevar un Diario personal es la mejor terapia que podes empezar a ejercitar; porque sí; esto se ejercita, pero sin ponerte exigencias de cómo escribís; el vocabulario que usas; sin presionarte; se ejercita a modo de tomar el “hábito de escribir”.
La escritura con un Diario personal, es como tu mejor amiga, a esa que le contás todo y no te guardás nada.
Cuando escribis, te ayudas a procesar tus resentimientos, tus sentimientos, tu rabia, tu tristeza o lo que sea que estés sintiendo o te esté sucediendo. Llevar un Diario y como todo diario no se comparte con nadie; solo contigo; donde vayas escribiendo lo que te pasó en el día y lo que te hizo sentir; escribiendo sobre alguna situación puntual y lo que generó en vos; escribiendo lo que sentís en ese momento pero a conciencia de lo que estás escribiendo. Y luego releelo; observa que pasa después, como te sentís después de haberlo escrito, que otra cosa despertó en vos eso que acabaste de leer.
Si sos mujer, tal vez te remontes a cuando eras más chica y llevabas un diario donde lo escribías todo, era un práctica universal me parece. Pero si sos hombre; no sé qué tanto lo hayas hecho, pero te invito a hacerlo si no. Sea el caso que sea, la invitación es a que te animes a llevar un Diario personal donde escribas todo lo que quieras escribir, todo, sin reservas.
Lo hagas por el medio que lo hagas; la escritura tiene un componente terapéutico, pero personalmente yo lo prefiero de puño y letra y a bolígrafo; no por computador; y te explico porque…..
Resulta que cuando lo haces de puño y letra, la descarga de energía es más intensa. Sobre todo si lo adoptas como terapia personal, la descarga de sentimientos es más fuerte, más natural, más genuina; porque y haciéndolo a bolígrafo ya no puedes borrar eso que escribiste; no puedes hacer delete, ya lo escribiste; aunque lo taches después. Y eso que escribiste y que luego tachaste encierra un significado que en ese momento aún quizás no estás preparado/a para distinguir pero más adelante lo vas a hacer.
Rdemás, cuando lo lees despúes, esos borrones, esas tachaduras te van a ir contando algo que en algún momento te van a hacer sentido.
Pensaste en escribir alguna vez? será solo tuyo, nadie más leerá lo que escribís a menos que se lo compartas a alguien.. Yo jamás me lo planteé, hasta que me permití hacerlo, porque esto también es una cuestión de permitirse.
Permitirse residir en la problemática, permitirse encararlo de otra manera, permitirse escribir sobre eso, que a lo mejor duele, permitirse sentir. Al escribir te mostras tal cual sos y resulta difícil exponerse sobre todo ante uno mismo. La escritura te ayuda a entender “cómo sos”, “como funcionas”, “quien sos”; es una manera de meditar. Al conocerte mejor aprenderás a aceptar lo que te está sucediendo y podrás darte la oportunidad de cambiar tu punto de vista; la lente con que lo estás mirando, de observar aquello pero desde otro lugar. Que me decis?, te animas a empezar tu Diario personal?, en la próxima nota te cuento más sobre cómo llevar un Diario y algunos que otros tips, hasta tanto, empezá por animarte a empezar y veremos que sale.
Cariños: